sábado 29 de octubre de 2011

LAS VERDADES QUE SE CALLAN

ME PARECE DE JUSTICIA HACERME ECO Y MOLESTARTE PIDIENDO QUE SI PODES LEAS ESTO Y LO REENVIES. PADRE FÉLIX DEBUCHY.



D I F U N D I R !!!!! PORQUE LOS DIARIOS NO LO PUBLICAN!!!!!



Si aún no recibieron la noticia, vale la pena informarse bien, por el Padre Grassi, y también para tener mejor lectura sobre los que nos informan.
Averiguar para informarse bien, no tragarnos fácilmente toda información.


Unas palabras sobre el Padre Grassi.

¿Se dan cuenta ustedes de la ENORME CRUZ que Dios le envió? ¡¡¡Ocho años acusado de lo peor que se le puede acusar a un sacerdote: pedofilia con los chicos de su propia Fundación, siendo finalmente reconocido totalmente inocente!!!

Despertaba mucha envidia, sinceramente puedo decirlo porque tengo familiares que estuvieron muy cerca de los hechos cuando se armó todo el escándalo.

Recuerdo con gran claridad el día que la policía lo fue a buscar y él había escapado a la TV creyendo que a través de ella iba a poder decir la verdad y le iban a creer. Pobre!!! Buenos Aires y muchos otros lugares eran un hervidero de chismes, no había otro tema...Con el tiempo, por desgracia, este tema estalló en muchos otros lugares e hizo mucho daño a La Iglesia, y nos dolió y aùn hoy duele muchísimo.
Recuerdo claramente el haberme sentado frente al televisor, observando con muchísima atención al reportero que le hacía las preguntas, y quien en un momento dado le interrogó:


Padre, frente miles y cientos de miles que lo están viendo y escuchando...¿Puede Usted Jurar por su Dios que todo esto es mentira?

Clavé mi mirada en la mirada del Padre Grassi, que se había dado vueltas para mirar al público de frente, ( los ojos son la ventana del Alma), y dijo:


JURO ANTE MI DIOS Y ANTE TODOS USTEDES QUE ABSOLUTAMENTE TODO ES FALSO.

Luego comenzaron, como de costumbre, toda clase de comentarios, y como él se ocupaba de la Fundación de los Niños Felices (6.000 chicos recogidos de la calle) desde hacía mucho tiempo, con gran éxito, y recibía importantes donaciones de todos lados, todo marchaba una maravillas. Entonces se comentó que "le habían armado una cama", es decir, ¡¡inventar para dañarlo!!

Lo sacaron de la Fundación y al poco tiempo se vino todo abajo. Desapareció la Fundación!!! ¿ A dónde fueron a parar esas pobres criaturas de la calle? Otra vez a la calle.....perdidos, terriblemente angustiados sin comprender por qué habían perdido el Hogar en el que eran tan felices, y cuánto sufrieron, porque lo adoraban? ¿ Serán ellos los que ahora roban, se drogan destruyéndose a si mismos, y matan por unas zapatillas? Pensemos: ¿Dónde están esos chicos?

Los que hicieron semejante daño, tanto al Padre como a los chicos, deberán rendir cuenta en el Juicio, a Jesús, quien dijo : "¡El que escandalizare a unos de mis pequeños, más le convendría atarse una piedra de molino al cuello y tirarse al mar!!!" Fuerte, ¿no?

Y ahora, después de 8 años la Justicia reconoce que es absolutamente inocente!!!!!!!!!

Después de armar un semejante y largo escándalo durante meses, ni un diario, ni una revista, ni un Canal de TV es capaz de anunciar su libertad e inocencia!!!!!!

Qué tremendo el daño que podemos hacer con nuestra lengua, por envidia!!!!!!!


¿Porqué los hombres siempre estamos listos para ver el Mal en todo y no el Bien? El Único que conoce realmente el alma del hombre y sus circunstancias es DIOS, y bien claro nos ha dicho: "¡No juzgueis si no quereis ser juzgados!"


El Juez de Instrucción Universal de El Calafate, Provincia de Santa Cruz, Carlos Navarte hace unas horas ha dictado el SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO del Padre Julio César Grassi, en la Causa que tiene en esa Ciudad.

A lo largo de 8 años no se colectó ninguna prueba en contra del imputado.

En Octubre de 2008 el Juez de Recurso, Dr Lobo de Rio Gallegos había dictado la Falta de Mérito a favor y la Causa había vuelto a ser nuevamente instruida a El Calafate.

Es ahí donde el Juez Carlos Navarte, tras haber instruído nuevamente la causa y valorado las pruebas objetivas ofrecidas por la defensa del Padre Julio César Grassi, dictó el
SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO!!!!!!!!!!!!!


Como Iglesia estamos felices por el padre pero extremadamente tristes por lo acontecido.























domingo 14 de agosto de 2011

TODOS CON BENEDICTO A MADRID HACIA DIOS




MENSAJE DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
PARA LA XXVI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD
2011



“Arraigados y edificados en Cristo,
firmes en la fe”(cf. Col 2, 7)



Queridos amigos

Pienso con frecuencia en la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, en el 2008. Allí vivimos una gran fiesta de la fe, en la que el Espíritu de Dios actuó con fuerza, creando una intensa comunión entre los participantes, venidos de todas las partes del mundo. Aquel encuentro, como los precedentes, ha dado frutos abundantes en la vida de muchos jóvenes y de toda la Iglesia. Nuestra mirada se dirige ahora a la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Madrid, en el mes de agosto de 2011. Ya en 1989, algunos meses antes de la histórica caída del Muro de Berlín, la peregrinación de los jóvenes hizo un alto en España, en Santiago de Compostela. Ahora, en un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raíces cristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). Os invito a este evento tan importante para la Iglesia en Europa y para la Iglesia universal. Además, quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros.

1. En las fuentes de vuestras aspiraciones más grandes

En cada época, también en nuestros días, numerosos jóvenes sienten el profundo deseo de que las relaciones interpersonales se vivan en la verdad y la solidaridad. Muchos manifiestan la aspiración de construir relaciones auténticas de amistad, de conocer el verdadero amor, de fundar una familia unida, de adquirir una estabilidad personal y una seguridad real, que puedan garantizar un futuro sereno y feliz. Al recordar mi juventud, veo que, en realidad, la estabilidad y la seguridad no son las cuestiones que más ocupan la mente de los jóvenes. Sí, la cuestión del lugar de trabajo, y con ello la de tener el porvenir asegurado, es un problema grande y apremiante, pero al mismo tiempo la juventud sigue siendo la edad en la que se busca una vida más grande. Al pensar en mis años de entonces, sencillamente, no queríamos perdernos en la mediocridad de la vida aburguesada. Queríamos lo que era grande, nuevo. Queríamos encontrar la vida misma en su inmensidad y belleza. Ciertamente, eso dependía también de nuestra situación. Durante la dictadura nacionalsocialista y la guerra, estuvimos, por así decir, “encerrados” por el poder dominante. Por ello, queríamos salir afuera para entrar en la abundancia de las posibilidades del ser hombre. Pero creo que, en cierto sentido, este impulso de ir más allá de lo habitual está en cada generación. Desear algo más que la cotidianidad regular de un empleo seguro y sentir el anhelo de lo que es realmente grande forma parte del ser joven. ¿Se trata sólo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito. Cualquier otra cosa es insuficiente. San Agustín tenía razón: nuestro corazón está inquieto, hasta que no descansa en Ti. El deseo de la vida más grande es un signo de que Él nos ha creado, de que llevamos su “huella”. Dios es vida, y cada criatura tiende a la vida; en un modo único y especial, la persona humana, hecha a imagen de Dios, aspira al amor, a la alegría y a la paz. Entonces comprendemos que es un contrasentido pretender eliminar a Dios para que el hombre viva. Dios es la fuente de la vida; eliminarlo equivale a separarse de esta fuente e, inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría: «sin el Creador la criatura se diluye» (Con. Ecum. Vaticano. II, Const. Gaudium et Spes, 36). La cultura actual, en algunas partes del mundo, sobre todo en Occidente, tiende a excluir a Dios, o a considerar la fe como un hecho privado, sin ninguna relevancia en la vida social. Aunque el conjunto de los valores, que son el fundamento de la sociedad, provenga del Evangelio –como el sentido de la dignidad de la persona, de la solidaridad, del trabajo y de la familia–, se constata una especie de “eclipse de Dios”, una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza.

Por este motivo, queridos amigos, os invito a intensificar vuestro camino de fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Vosotros sois el futuro de la sociedad y de la Iglesia. Como escribía el apóstol Pablo a los cristianos de la ciudad de Colosas, es vital tener raíces y bases sólidas. Esto es verdad, especialmente hoy, cuando muchos no tienen puntos de referencia estables para construir su vida, sintiéndose así profundamente inseguros. El relativismo que se ha difundido, y para el que todo da lo mismo y no existe ninguna verdad, ni un punto de referencia absoluto, no genera verdadera libertad, sino inestabilidad, desconcierto y un conformismo con las modas del momento. Vosotros, jóvenes, tenéis el derecho de recibir de las generaciones que os preceden puntos firmes para hacer vuestras opciones y construir vuestra vida, del mismo modo que una planta pequeña necesita un apoyo sólido hasta que crezcan sus raíces, para convertirse en un árbol robusto, capaz de dar fruto.

2. Arraigados y edificados en Cristo

Para poner de relieve la importancia de la fe en la vida de los creyentes, quisiera detenerme en tres términos que san Pablo utiliza en: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). Aquí podemos distinguir tres imágenes: “arraigado” evoca el árbol y las raíces que lo alimentan; “edificado” se refiere a la construcción; “firme” alude al crecimiento de la fuerza física o moral. Se trata de imágenes muy elocuentes. Antes de comentarlas, hay que señalar que en el texto original las tres expresiones, desde el punto de vista gramatical, están en pasivo: quiere decir, que es Cristo mismo quien toma la iniciativa de arraigar, edificar y hacer firmes a los creyentes.

La primera imagen es la del árbol, firmemente plantado en el suelo por medio de las raíces, que le dan estabilidad y alimento. Sin las raíces, sería llevado por el viento, y moriría. ¿Cuáles son nuestras raíces? Naturalmente, los padres, la familia y la cultura de nuestro país son un componente muy importante de nuestra identidad. La Biblia nos muestra otra más. El profeta Jeremías escribe: «Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza: será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto» (Jer 17, 7-8). Echar raíces, para el profeta, significa volver a poner su confianza en Dios. De Él viene nuestra vida; sin Él no podríamos vivir de verdad. «Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo» (1 Jn 5,11). Jesús mismo se presenta como nuestra vida (cf. Jn 14, 6). Por ello, la fe cristiana no es sólo creer en la verdad, sino sobre todo una relación personal con Jesucristo. El encuentro con el Hijo de Dios proporciona un dinamismo nuevo a toda la existencia. Cuando comenzamos a tener una relación personal con Él, Cristo nos revela nuestra identidad y, con su amistad, la vida crece y se realiza en plenitud. Existe un momento en la juventud en que cada uno se pregunta: ¿qué sentido tiene mi vida, qué finalidad, qué rumbo debo darle? Es una fase fundamental que puede turbar el ánimo, a veces durante mucho tiempo. Se piensa cuál será nuestro trabajo, las relaciones sociales que hay que establecer, qué afectos hay que desarrollar… En este contexto, vuelvo a pensar en mi juventud. En cierto modo, muy pronto tomé conciencia de que el Señor me quería sacerdote. Pero más adelante, después de la guerra, cuando en el seminario y en la universidad me dirigía hacia esa meta, tuve que reconquistar esa certeza. Tuve que preguntarme: ¿es éste de verdad mi camino? ¿Es de verdad la voluntad del Señor para mí? ¿Seré capaz de permanecerle fiel y estar totalmente a disposición de Él, a su servicio? Una decisión así también causa sufrimiento. No puede ser de otro modo. Pero después tuve la certeza: ¡así está bien! Sí, el Señor me quiere, por ello me dará también la fuerza. Escuchándole, estando con Él, llego a ser yo mismo. No cuenta la realización de mis propios deseos, sino su voluntad. Así, la vida se vuelve auténtica.

Como las raíces del árbol lo mantienen plantado firmemente en la tierra, así los cimientos dan a la casa una estabilidad perdurable. Mediante la fe, estamos arraigados en Cristo (cf. Col 2, 7), así como una casa está construida sobre los cimientos. En la historia sagrada tenemos numerosos ejemplos de santos que han edificado su vida sobre la Palabra de Dios. El primero Abrahán. Nuestro padre en la fe obedeció a Dios, que le pedía dejar la casa paterna para encaminarse a un país desconocido. «Abrahán creyó a Dios y se le contó en su haber. Y en otro pasaje se le llama “amigo de Dios”» (St 2, 23). Estar arraigados en Cristo significa responder concretamente a la llamada de Dios, fiándose de Él y poniendo en práctica su Palabra. Jesús mismo reprende a sus discípulos: «¿Por qué me llamáis: “¡Señor, Señor!”, y no hacéis lo que digo?» (Lc 6, 46). Y recurriendo a la imagen de la construcción de la casa, añade: «El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra… se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida» (Lc 6, 47-48).

Queridos amigos, construid vuestra casa sobre roca, como el hombre que “cavó y ahondó”. Intentad también vosotros acoger cada día la Palabra de Cristo. Escuchadle como al verdadero Amigo con quien compartir el camino de vuestra vida. Con Él a vuestro lado seréis capaces de afrontar con valentía y esperanza las dificultades, los problemas, también las desilusiones y los fracasos. Continuamente se os presentarán propuestas más fáciles, pero vosotros mismos os daréis cuenta de que se revelan como engañosas, no dan serenidad ni alegría. Sólo la Palabra de Dios nos muestra la auténtica senda, sólo la fe que nos ha sido transmitida es la luz que ilumina el camino. Acoged con gratitud este don espiritual que habéis recibido de vuestras familias y esforzaos por responder con responsabilidad a la llamada de Dios, convirtiéndoos en adultos en la fe. No creáis a los que os digan que no necesitáis a los demás para construir vuestra vida. Apoyaos, en cambio, en la fe de vuestros seres queridos, en la fe de la Iglesia, y agradeced al Señor el haberla recibido y haberla hecho vuestra.

3. Firmes en la fe

Estad «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). La carta de la cual está tomada esta invitación, fue escrita por san Pablo para responder a una necesidad concreta de los cristianos de la ciudad de Colosas. Aquella comunidad, de hecho, estaba amenazada por la influencia de ciertas tendencias culturales de la época, que apartaban a los fieles del Evangelio. Nuestro contexto cultural, queridos jóvenes, tiene numerosas analogías con el de los colosenses de entonces. En efecto, hay una fuerte corriente de pensamiento laicista que quiere apartar a Dios de la vida de las personas y la sociedad, planteando e intentando crear un “paraíso” sin Él. Pero la experiencia enseña que el mundo sin Dios se convierte en un “infierno”, donde prevalece el egoísmo, las divisiones en las familias, el odio entre las personas y los pueblos, la falta de amor, alegría y esperanza. En cambio, cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz, se construye concretamente la civilización del amor, donde cada uno es respetado en su dignidad y crece la comunión, con los frutos que esto conlleva. Hay cristianos que se dejan seducir por el modo de pensar laicista, o son atraídos por corrientes religiosas que les alejan de la fe en Jesucristo. Otros, sin dejarse seducir por ellas, sencillamente han dejado que se enfriara su fe, con las inevitables consecuencias negativas en el plano moral.

El apóstol Pablo recuerda a los hermanos, contagiados por las ideas contrarias al Evangelio, el poder de Cristo muerto y resucitado. Este misterio es el fundamento de nuestra vida, el centro de la fe cristiana. Todas las filosofías que lo ignoran, considerándolo “necedad” (1 Co 1, 23), muestran sus límites ante las grandes preguntas presentes en el corazón del hombre. Por ello, también yo, como Sucesor del apóstol Pedro, deseo confirmaros en la fe (cf. Lc 22, 32). Creemos firmemente que Jesucristo se entregó en la Cruz para ofrecernos su amor; en su pasión, soportó nuestros sufrimientos, cargó con nuestros pecados, nos consiguió el perdón y nos reconcilió con Dios Padre, abriéndonos el camino de la vida eterna. De este modo, hemos sido liberados de lo que más atenaza nuestra vida: la esclavitud del pecado, y podemos amar a todos, incluso a los enemigos, y compartir este amor con los hermanos más pobres y en dificultad.

Queridos amigos, la cruz a menudo nos da miedo, porque parece ser la negación de la vida. En realidad, es lo contrario. Es el “sí” de Dios al hombre, la expresión máxima de su amor y la fuente de donde mana la vida eterna. De hecho, del corazón de Jesús abierto en la cruz ha brotado la vida divina, siempre disponible para quien acepta mirar al Crucificado. Por eso, quiero invitaros a acoger la cruz de Jesús, signo del amor de Dios, como fuente de vida nueva. Sin Cristo, muerto y resucitado, no hay salvación. Sólo Él puede liberar al mundo del mal y hacer crecer el Reino de la justicia, la paz y el amor, al que todos aspiramos.

4. Creer en Jesucristo sin verlo

En el Evangelio se nos describe la experiencia de fe del apóstol Tomás cuando acoge el misterio de la cruz y resurrección de Cristo. Tomás, uno de los doce apóstoles, siguió a Jesús, fue testigo directo de sus curaciones y milagros, escuchó sus palabras, vivió el desconcierto ante su muerte. En la tarde de Pascua, el Señor se aparece a los discípulos, pero Tomás no está presente, y cuando le cuentan que Jesús está vivo y se les ha aparecido, dice: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo» (Jn 20, 25).

También nosotros quisiéramos poder ver a Jesús, poder hablar con Él, sentir más intensamente aún su presencia. A muchos se les hace hoy difícil el acceso a Jesús. Muchas de las imágenes que circulan de Jesús, y que se hacen pasar por científicas, le quitan su grandeza y la singularidad de su persona. Por ello, a lo largo de mis años de estudio y meditación, fui madurando la idea de transmitir en un libro algo de mi encuentro personal con Jesús, para ayudar de alguna forma a ver, escuchar y tocar al Señor, en quien Dios nos ha salido al encuentro para darse a conocer. De hecho, Jesús mismo, apareciéndose nuevamente a los discípulos después de ocho días, dice a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente» (Jn 20, 27). También para nosotros es posible tener un contacto sensible con Jesús, meter, por así decir, la mano en las señales de su Pasión, las señales de su amor. En los Sacramentos, Él se nos acerca en modo particular, se nos entrega. Queridos jóvenes, aprended a “ver”, a “encontrar” a Jesús en la Eucaristía, donde está presente y cercano hasta entregarse como alimento para nuestro camino; en el Sacramento de la Penitencia, donde el Señor manifiesta su misericordia ofreciéndonos siempre su perdón. Reconoced y servid a Jesús también en los pobres y enfermos, en los hermanos que están en dificultad y necesitan ayuda.

Entablad y cultivad un diálogo personal con Jesucristo, en la fe. Conocedle mediante la lectura de los Evangelios y del Catecismo de la Iglesia Católica; hablad con Él en la oración, confiad en Él. Nunca os traicionará. «La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado» (Catecismo de la Iglesia Católica, 150). Así podréis adquirir una fe madura, sólida, que no se funda únicamente en un sentimiento religioso o en un vago recuerdo del catecismo de vuestra infancia. Podréis conocer a Dios y vivir auténticamente de Él, como el apóstol Tomás, cuando profesó abiertamente su fe en Jesús: «¡Señor mío y Dios mío!».

5. Sostenidos por la fe de la Iglesia, para ser testigos

En aquel momento Jesús exclama: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto» (Jn 20, 29). Pensaba en el camino de la Iglesia, fundada sobre la fe de los testigos oculares: los Apóstoles. Comprendemos ahora que nuestra fe personal en Cristo, nacida del diálogo con Él, está vinculada a la fe de la Iglesia: no somos creyentes aislados, sino que, mediante el Bautismo, somos miembros de esta gran familia, y es la fe profesada por la Iglesia la que asegura nuestra fe personal. El Credo que proclamamos cada domingo en la Eucaristía nos protege precisamente del peligro de creer en un Dios que no es el que Jesús nos ha revelado: «Cada creyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe de los otros» (Catecismo de la Iglesia Católica, 166). Agradezcamos siempre al Señor el don de la Iglesia; ella nos hace progresar con seguridad en la fe, que nos da la verdadera vida (cf. Jn 20, 31).

En la historia de la Iglesia, los santos y mártires han sacado de la cruz gloriosa la fuerza para ser fieles a Dios hasta la entrega de sí mismos; en la fe han encontrado la fuerza para vencer las propias debilidades y superar toda adversidad. De hecho, como dice el apóstol Juan: «¿quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?» (1 Jn 5, 5). La victoria que nace de la fe es la del amor. Cuántos cristianos han sido y son un testimonio vivo de la fuerza de la fe que se expresa en la caridad. Han sido artífices de paz, promotores de justicia, animadores de un mundo más humano, un mundo según Dios; se han comprometido en diferentes ámbitos de la vida social, con competencia y profesionalidad, contribuyendo eficazmente al bien de todos. La caridad que brota de la fe les ha llevado a dar un testimonio muy concreto, con la palabra y las obras. Cristo no es un bien sólo para nosotros mismos, sino que es el bien más precioso que tenemos que compartir con los demás. En la era de la globalización, sed testigos de la esperanza cristiana en el mundo entero: son muchos los que desean recibir esta esperanza. Ante la tumba del amigo Lázaro, muerto desde hacía cuatro días, Jesús, antes de volver a llamarlo a la vida, le dice a su hermana Marta: «Si crees, verás la gloria de Dios» (Jn 11, 40). También vosotros, si creéis, si sabéis vivir y dar cada día testimonio de vuestra fe, seréis un instrumento que ayudará a otros jóvenes como vosotros a encontrar el sentido y la alegría de la vida, que nace del encuentro con Cristo.

6. Hacia la Jornada Mundial de Madrid

Queridos amigos, os reitero la invitación a asistir a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Con profunda alegría, os espero a cada uno personalmente. Cristo quiere afianzaros en la fe por medio de la Iglesia. La elección de creer en Cristo y de seguirle no es fácil. Se ve obstaculizada por nuestras infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles. No os desaniméis, buscad más bien el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de la Iglesia. A lo largo de este año, preparaos intensamente para la cita de Madrid con vuestros obispos, sacerdotes y responsables de la pastoral juvenil en las diócesis, en las comunidades parroquiales, en las asociaciones y los movimientos. La calidad de nuestro encuentro dependerá, sobre todo, de la preparación espiritual, de la oración, de la escucha en común de la Palabra de Dios y del apoyo recíproco.

Queridos jóvenes, la Iglesia cuenta con vosotros. Necesita vuestra fe viva, vuestra caridad creativa y el dinamismo de vuestra esperanza. Vuestra presencia renueva la Iglesia, la rejuvenece y le da un nuevo impulso. Por ello, las Jornadas Mundiales de la Juventud son una gracia no sólo para vosotros, sino para todo el Pueblo de Dios. La Iglesia en España se está preparando intensamente para acogeros y vivir la experiencia gozosa de la fe. Agradezco a las diócesis, las parroquias, los santuarios, las comunidades religiosas, las asociaciones y los movimientos eclesiales, que están trabajando con generosidad en la preparación de este evento. El Señor no dejará de bendecirles. Que la Virgen María acompañe este camino de preparación. Ella, al anuncio del Ángel, acogió con fe la Palabra de Dios; con fe consintió que la obra de Dios se cumpliera en ella. Pronunciando su “fiat”, su “sí”, recibió el don de una caridad inmensa, que la impulsó a entregarse enteramente a Dios. Que Ella interceda por todos vosotros, para que en la próxima Jornada Mundial podáis crecer en la fe y en el amor. Os aseguro mi recuerdo paterno en la oración y os bendigo de corazón.

Vaticano, 6 de agosto de 2010, Fiesta de la Transfiguración del Señor.

BENEDICTUS PP. XVI



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miércoles 22 de diciembre de 2010

NO EXISTE DERECHO AL ABORTO

NOTICIAS



(Unión Europea), 21 Dic. 10 (AICA)
En un fallo histórico, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos afirmó con contundencia que no existe el derecho humano al aborto, en cambio sí existe el deber del Estado de proteger la vida, según informó la agencia católica internacional Zenit. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolvió que no hay un “derecho humano al aborto”, en un caso relativo a un desafío a la Constitución irlandesa. La Gran Sala del tribunal europeo emitió, el jueves 16 de diciembre, un fallo sobre el "caso A, B y C versus Irlanda", señalando que la prohibición constitucional irlandesa de abortar no viola la Convención Europea de Derechos Humanos. El desafío a la norma irlandesa fue llevado al tribunal por tres mujeres que afirmaban haber sido “obligadas” a ir al extranjero a abortar, alegando que ponían en peligro su salud. El tribunal decidió que las leyes del país no violan la Convención Europea de Derechos Humanos, que destaca el “derecho al respeto a la vida privada y familiar”. El Centro Europeo de Derecho y Justicia, parte tercera en este caso, elogió el mayor reconocimiento del tribunal del “derecho a la vida del no nacido”. El director del centro, Grégor Puppinck, explicó a Zenit la preocupación de que el tribunal “reconociera un derecho al aborto” como un “nuevo derecho derivado de la interpretación cada vez más amplia del artículo 8”. Sin embargo, dijo, “el tribunal no reconoció este derecho”, sino que “reconoció el derecho a la vida del no nacido como un derecho legítimo”. Puppinck aclaró que “el tribunal no reconoce el derecho a la vida del no nacido como un derecho absoluto, sino como un derecho que debe ser valorado con otros intereses en conflicto, como la salud de la madre u otros intereses sociales”.Equilibrio de intereses Sin embargo, añadió, “los Estados tienen un amplio margen de apreciación al ponderar esos intereses en conflicto, incluso aunque haya un vasto consenso pro-aborto en la legislación europea”. “Esto es importante: el amplio consenso pro-aborto en la legislación europea no crea ninguna nueva obligación, como en otros temas social y moralmente debatidos”, dijo. Y añadió: “Así, un Estado es libre de proporcionar un grado muy elevado de protección del derecho a la vida del niño no nacido”. “El derecho a la vida del niño no nacido puede superar legítimamente otros derechos en conflicto garantizados”. Según Puppinck, “como tal, no existe un derecho autónomo a someterse a un aborto basado en la Convención”. El director del Centro Europeo de Derecho y Justicia afirmó: “No recuerdo ningún caso anterior que reconozca claramente un derecho autónomo a la vida del niño no nacido”. Un comunicado del Centro Europeo de Derecho y Justicia destaca que “el objetivo natural y el deber del Estado es proteger la vida de su gente; las personas, por tanto, mantienen el derecho a tener sus vidas protegidas por el Estado”. “La reciprocidad entre los derechos de las personas y el deber del Estado en el campo de la vida y la seguridad se considera tradicionalmente como el fundamento de la sociedad pública; además, es el fundamento de la autoridad y la legitimidad estatal”, indica. Y añade que “la autoridad para prescribir la protección del derecho a la vida corresponde originariamente al Estado y se ejerce en el marco de su soberanía”.+

AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente

sábado 11 de diciembre de 2010

EL PRECIO DE LA MENTIRA

Estimados amigos:
Les envío esta gacetilla de prensa que recibí desde Córdoba y que me remitieran los responsables de la ONG Portal de Belén, para que la vean y la hagan circular.
Merecen una cálida felicitación el Portal de Belén, su presidente, Aurelio García Elorrio y sus colaboradores, por el trabajo realizado y por haber obtenido que sean llevados a juicio oral y público los responsables del laboratorio productor de las píldoras “Segurité” (llamadas vulgarmente del día después) que venden como anticonceptivas aunque son claramente abortivas, sin hacer advertencia alguna a las posibles usuarias. Como dice el texto que se acompaña, en la causa se acredito fehacientemente que el laboratorio extranjero titular de la patente, reconoce expresamente que el producto, destruye el embrión humano en su fase inicial, pero el laboratorio Raffo al momento de ponerlo a la venta, oculta dicho efecto a las familias argentinas.
Cordialmente.
Ricardo S. Curutchet

A continuación va el texto completo de la noticia:


GACETILLA DE PRENSA

Confirmación De Juicio Oral A Directivos De Laboratorio
Nueva Investigación Por Incentivos Ilegítimos A Los Médicos.

La ONG Portal de Belén -que tiene a su cargo cinco casas para alojar a mamás solas-, en la Ciudad de Córdoba, informa a la opinión pública, que el Sr. Juez de Control de 7ª Nominación de la Ciudad de Córdoba, Dr. Esteban Ignacio Díaz, ha confirmado la citación a juicio oral de tres directivos del laboratorio Monte Verde S.A. (Raffo) que fuera oportunamente dispuesta por el Fiscal de Instrucción del Distrito I, Primer Turno, Dr. Enrique Alberto Gavier.

Los directivos del laboratorio Raffo de Monte Verde S. A. son enviados a juicio oral y publico por la comercialización de producto “Segurite”, que se conoce como “píldora del día después”, toda vez que en la causa se acredito fehacientemente que el laboratorio extranjero titular de la patente, reconoce expresamente que el producto, destruye el embrión humano en su fase inicial, pero el laboratorio Raffo al momento de ponerlo a la venta, oculta dicho efecto a las familias argentinas.
El Sr. Juez de Control ha afirmado que “…las potenciales consumidoras del medicamento se encuentran seriamente expuestas a incurrir en un error de interpretación, puesto que la leyenda del prospecto al afirmar que el producto “«podría impedir la implantación del ovulo” no se ajusta a la verdad», siendo que lo que efectivamente el fármaco impide es la implantación del blastocito, lo cual es sustancialmente distinto”.
Los óvulos no se implantan, dicha afirmación es un absurdo para la biología, lo que se implanta en el útero de una mujer, es el ovulo fecundado, como dicen claramente los fabricantes franceses. Se le ha quitado expresamente a la usuaria argentina, la información que lo que se destruye, por la no implantación, es un ovulo fecundado, es decir un ser humano ya concebido. Simplemente un hijo.
En su oportunidad, el Fiscal los acusó de tráfico de medicamentos peligrosos para la salud, reprimido por el Art. 201 del Código Penal, con penas entre tres y diez años de prisión. Los acusados Jorge Alberto Belluzo, Rolf Eric Robert Hattman y Claudio Daniel Núñez, eran los Directivos del mencionado laboratorio, al momento de producirse el hecho investigado, acusación que se confirma en la resolución del Juez de Control.
Asimismo se hace saber a la población que se ha detectado en la plaza financiera de Córdoba durante un solo año, la existencia de casi novecientos cheques sobre seis bancos, de cuentas vinculadas del citado laboratorio, que por tratarse de una empresa foránea, no tiene justificativo alguno para tan abultada cantidad de movimiento de cheques, por lo que esta en marcha una nueva investigación, direccionada a la hipótesis de que se estuviera reforzando la comercialización de su producto, con incentivos no permitidos a los profesionales de la salud.

Dr. Aurelio García Elorrio. Presidente.

Portal de Belén – Asociación Civil sin Fines de Lucro
Contacto: Dr. Juan Manuel Delgado – TE: 351 - 156 - 809494


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miércoles 24 de noviembre de 2010

VALE LA PENA LEER Y DIFUNDIR

CARTA DE UNA MADRE QUE ABORTÓ
En Cotignac, Francia, en un santuario mariano, todos los años se celebra un acto religioso que permite a las mujeres que abortaron reconciliarse con Dios, con la criatura abortada y con la Iglesia. Se pide a las madres que den nombre al ser abortado, que sanen la culpa, que expresen su angustia… En ese santuario, una mamá dio este testimonio: “Soy de la generación que tenía dieciocho años en el mayo del 68, a quienes los intelectuales del momento nos dijeron: “Dios no existe”. Había tenido una infancia desgraciada, viviendo sin Dios en los años determinantes de mi vida. Mi juventud, un desastre. Hice la elección de la “unión libre”, y recurrí dos veces al aborto. La primera era muy joven y totalmente inmadura; la segunda estaba en plena depresión. Desgraciadamente, tanto la primera como la segunda, no encontré en mi camino una sola persona que me explicara la gravedad del acto que iba a cometer; que me dijera claramente lo que pasaba con el embrión. Con que una sola persona hubiese osado decirme esto y me hubiera ayudado a tener confianza en mí, habría logrado que yo acogiera la vida, la vida de un niño inocente, mi niño. ¿Por qué nadie dice nada? ¿Por qué este silencio del cuerpo médico, de los medios de comunicación, de la prensa? ¿Cómo pueden dejar a las mujeres jóvenes en una tal ignorancia; mejor dicho, en una tal mentira? ¿Por qué se rechaza decir la verdad tal cual es? Más tarde comprendí que la sociedad prefiere, ¡ay!, proponernos una cultura de la muerte antes que una cultura de la vida. Yo había perdido la noción esencial del carácter sagrado de la vida, y no sabía que un embrión tan pequeño posee alma. Para mí la vida en ese estadio era lo que me habían contado: “unas células en reproducción”. Así se nos explicaba en la Facultad de medicina en Francia. El aborto consistía simplemente en “parar el proceso” cuando un embarazo no era deseado. ¡Ninguna emoción en esa historia! Yo me contentaba con una visión así de simplista de estas cosas: ¡Tengo la pena de haber sido tan crédula e inconsciente! Viviendo en un lugar de ateos y habiendo yo misma perdido la fe, por dos veces cometí el acto más insensato que pueda serlo para una madre: matar a sus propios hijos. Más tarde reencontré la fe en condiciones que no podían ser más trágicas. Fue la muerte accidental del más pequeño de mis hijos, Sebastián, que me hizo volver la vista al cielo, ¡tan insoportable era mi sufrimiento! Después de este terrible acontecimiento, enseguida recordé los dos hijos abortados. Me di cuenta de que no era un hijo que acababa de perder sino tres; fue como si mi conciencia oscurecida después de los años, con la violencia del trauma, se iluminara hasta sus más recónditos rincones. Esos rincones, olvidados, encerrados, bloqueados para no ver, pues lo que uno ve tiene el peligro de hacernos morir de miedo. “Todo lo que se ha hecho en la sombra será revelado en el gran día”, esto nos dice Jesús en el Evangelio. Mi conciencia se iluminó de una manera brutal, haciéndome ver la gravedad del acto cometido. Desde entonces viví continuamente con el pensamiento centrado en estos dos hijos, bien vivos en el más allá, y con los que Sebastián se ha reunido. Vivo constantemente con la percepción dolorosa de que cada uno de ellos es una criatura de Dios, única, y que yo desprecié este regalo que es de un valor inestimable. Yo cometí el acto más horroroso que existe, sin darme cuenta. Pienso también en mi otro hijo G. que hoy está solo, y a quien aún no me he atrevido a decir la verdad. Me cuesta mucho explicárselo. Pues al hacerlo reviviré mi sufrimiento. Creo que debo atreverme a decírselo; otras madres lo han hecho antes que yo, cosa que nadie quiere entender. El aborto es una nueva matanza de inocentes, ahora a nivel planetario. Los inocentes no tienen ni la posibilidad de defenderse, ni la de gritar su dolor (y menos aún de exponer a la vista del mundo sus pequeños cuerpos arrancados de la vida). Debo, a pesar de mi vergüenza, denunciar este crimen abominable a quien quiera escucharme. Debo y quiero dar testimonio de lo que yo he vivido, por todas las mujeres que están a punto de abortar, a fin de que ellas piensen esto: un día, mañana, dentro de diez años, en su vejez, ellas comprenderán igual que yo que fueron engañadas, que dejaron que la sociedad abusase de su egoísmo, una sociedad que quiere ofrecer todas las libertades, todos los placeres, no importa a qué precio. Cuando llegue ese día sentirán esa pesada culpabilidad que llevan a sus espaldas. El marido, la pareja, el padre, el médico, la asistente social, los amigos, todos los que contribuyeron al aborto, o quienes no hicieron nada por impedirlo, no estarán entonces allí para llevar con ellas el peso de la culpa y la responsabilidad. Podemos hacer un trabajo de curación interior con el sentimiento de culpabilidad que nos tortura, pero no se me borra jamás aquel día maldito, cuando cometí lo irreparable: prohibir a mis propios hijos el derecho a vivir.
Por mi parte, yo pido perdón a Dios; me ha llevado mucho tiempo poder creer que Él puede perdonarme; actualmente me siento perdonada, pero sigo habitada por la tristeza. Espero y deseo reencontrar a mis hijos un día. En una peregrinación y ceremonia propuesta por la Iglesia les he pedido perdón y les he dado nombre, y les he vuelto a dar un lugar en la familia, y sobre todo en mi corazón, y me refugio en nuestra Madre María, cuando la angustia es demasiado fuerte. Si la desgraciada experiencia de mi vida y el sufrimiento que siento hicieran pensar siquiera a una mujer a renunciar al aborto, yo estaría loca de alegría por ella y por su hijo. Que ella pueda encontrar personas que la ayuden a aceptar y amar esta vida única e irreemplazable, que toma cuerpo en ella y que no pide otra cosa que el amor de sus padres y de su madre en particular. Padre nuestro, a través del don inestimable de tu Hijo bien amado, nos das la posibilidad de rehacer nuestras vidas. Tú ofreces a todas las madres desamparadas como yo la posibilidad de volverse hacia Ti. Te doy gracias por los apóstoles infatigables que pones en nuestro camino. A través de la misión que Tú les confías, nos ofreces la posibilidad de apartarnos de nuestro camino de muerte y volvernos al camino de la vida. Te doy gracias por haberme abierto los ojos aunque esto sea doloroso, y te ofrezco mi sufrimiento, para que acabe la plaga abominable que es el aborto. Amén”.
Cotignac, Francia.Septiembre 2003.Una madre.
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martes 23 de noviembre de 2010

ADHIERO A ESTA GESTIÓN POR LA VIDA

GACETILLA DE PRENSA

Juicio oral a directivos de laboratorio

La ong Portal de Belén -que tiene a su cargo cinco casas para alojar a mamás solas-, informa a la opinión pública, que tres directivos del laboratorio Monte Verde S.A., han sido citados a juicio oral, por el Dr. Enrique Alberto Gavier, Fiscal de Instrucción del Primer Turno de la ciudad de Córdoba.

El Fiscal los acusó de tráfico de medicamentos peligrosos para la salud, reprimido por el art. 201 del Código Penal, con penas entre tres y diez años de prisión. Los acusados Jorge Alberto Belluzo, Rolf Eric Robert Hattman y Claudio Daniel Nuñez, eran los Directivos del mencionado laboratorio, al momento de producirse el hecho investigado.

En la causa obran pruebas de que la píldora “segurite” es fabricada por Laboratorio Raffo S.A., y comercializada por Monte Verde S.A. También se acreditó que esa pastilla actúa impidiendo la anidación del óvulo fecundado –ser humano en sus primeros días de vida intrauterina-, por lo que pierde la vida. Si bien el laboratorio extranjero titular de la patente, reconoce expresamente este mecanismo abortivo, el prospecto de esta pastilla omite esa información a la usuaria. Por tanto, es un producto letal que disimula el carácter nocivo para la salud. Ese engaño es, precisamente, el delito por el que deberán responder los acusados.

Portal de Belén destaca que es la primera vez en la historia, que se juzgará criminalmente, a laboratorios que elaboran químicos mortales para las personas por nacer; y que –también en violación de la ley de defensa de la competencia-, engañan a las usuarias haciéndoles creer que se trata de productos anticonceptivos. Según las pruebas de la causa, este engaño masivo a las argentinas, ha sido posible por la complicidad de las autoridades competentes del ministerio de salud de la Nación, que participaron en la falsificación del texto de los prospectos.

La elevación a juicio de esta causa impone esta pregunta: ¿hasta cuándo los ministros de salud de la Nación y la Provincia seguirán violando impunemente las leyes, al autorizar y repartir gratuitamente estas píldoras letales?.

Hace unos días el ministro provincial de salud anunció el reparto indiscriminado de contraceptivos, supuestamente para evitar los abortos. Portal de Belén le responde: no se disminuyen los abortos entregando abortivos; solo se ocultan cínicamente. Ante la elevación a juicio de los responsables del laboratorio mencionado, el ministro debería aclarar a la opinión pública, cuál es su vinculación con tales laboratorios.

Jorge Scala - Tesorero
Portal de Belén – Asociación Civil sin Fines de Lucro
Contactos: Dra. María Amelia Moscoso – TE: 152 – 165371
Dr. Juan Manuel Delgado – TE: 156 – 809494

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domingo 31 de octubre de 2010

MUCHOS TAMBIÉN SE EQUIVOCARON

Hasta el pasado 14 de julio de 2010, muchos pensábamos que los argentinos nos equivocábamos poco y que lo hacíamos en cosas poco trascendentes. Sin embargo, cuando en la madrugada del 15 se oía la voz insultante de un senador de una Provincia del Sur y la respuesta sosegada, serena, cargada de altura moral de una senadora Puntana y, mucho más cuando vimos la huída de algunos otros senadores, sea por ausencia total o por desaparición en el momento cumbre y, más, cuando asistimos al conteo de los votos, advertimos que los argentinos nos equivocamos mucho y, parece que más en cosas trascendentes que hacen al futuro de los nacidos en la Patria y a instituciones fundamentales como la familia. Ya se dan cuenta que me refiero a la aprobación de la reforma del Código Civil en materia de matrimonio y de todas las instituciones jurídicas, que a este vínculo sustancial, -fundante para la sociedad-, se refieren. Me refiero a la legalización, no legitimación, de la unión entre prsonas del mismo sexo, que se pretende equiparar al matrimonio. Hoy voy a tomar una posición menos agresiva que en algunos de mis anteriores comentarios (hechos en este mismo blog) hoy voy a tratar de aportar una cuota de comprensión y de llamado a la concordia, valiéndome del ejemplo de la Sra. Senadora Liliana Negre de Alonso, que fue maltratada, insultada, rebajada y se mantuvo con una actitud de dignidad sólo posible de encontrar entre las mujeres santas y entre las mujeres que son líderes de verdad y no de pacotilla. Ella en momento alguno devolvió insulto por insulto, ni vituperio por vituperio, ni se abajó al nivel del o de los insultantes, ni siquiera tuvo un reproche para los que abandonaron la partida dejándola como única espada valerosa (junto a sus pares que votaron en su mismo sentido, entre las cuales figuran otras mujeres de conducta encomiable) defendiendo una institución de un porte tan noble, importante y trascendente como es la familia. Será que ha llegado el momento de que los argentinos aprendamos a disentir sin lastimarnos personalmente; será que podemos aceptar que otros nos maltraten sin maltratar nosotros; será que podemos aprender a ser insultados sin insultar?. Creo que sí, que ese momento va llegando para que, algún día, quiera Dios que no demasiado lejano, podamos entre todos construir la Patria Grande como la que pensaron nuestros prohombres . No se habían acallado los ecos de tan dramatico fracaso del sistema democrático reinante (todos sabemos que en un plebiscito hubiera sido abrumadora la mayoría por el respeto al matrimonio tal como estaba en el Código Civil), cuando algunos artífices de muchos males contemporáneos se vestían las camperas de cuero negras para honrar la memoria de Eva Perón, que fue y es (en la memoria de muchos de nosotros) la Abanderada de los Humildees. Para honrar a Evita no hacen falta camperas de ningún color en particular, eso es una postura cirsence que estaba muy lejos de lo que ella hubiera deseado. Para honrar a esa gran mujer argentina, como para honrar a otras grandes que la precedieron y sucedieron en la Patria y en el Mundo, hace falta tener las manos libres de bienes ajenos y el corazón limpio de odios y resentimientos. He unido esos dos hechos de nuestra historia reciente, porque ambos acapararon la atención de los masmedia y, porque a muchos de nosotros nos han tocado en lo profundo del corazón. Ambos momentos pueden ser un llamado a la nueva cordura argentina, no a la componenda, sino a la tolerancia en el disenso y a la imitación de actitudes de grandeza como las de la Senadora Puntana y la de otro gran vituperado, el Cardenal Jorge Bergoglio, quién no hizo sino hacer escuchar su voz de pastor para todos los que tuvieran oídos bien dispuestos. Así me lo parece a mí. Dra. Nereida Brumat Decker abogada-rosarina nereida@fibertel.com.ar . Así me lo parece a mí. Dra. Nereida Brumat Decker abogada-rosarina